Deja que mis manos acaricien tu piel,
que recorra lentamente cada poro;
generando esa estática intermitente que hace que ebuya
y tiemble como volcán en erupción,
deja que acaricie tu alma con sólo mirar tus ojos,
para que juntos volemos entre viajes siderales,
espirales de energía cinética que nos envuelven y no vemos...
ven despegate de este mundo
y muere para revivir conmigo en la danza del eterna del deseo,
de adorarnos para siempre...
By Victoria Abril.
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