
Anoche soñe contigo,
caía en un abismo de tulipanes de algodón,
y rebotaba hacia tus brazos;
tus besos cubrian mi rostro,
y mi cuerpo desnudo junto al tuyo,
cual mujer recién nacida,
se refugiaba en ti,
como enredadera a su árbol,
rodabamos por un hermoso campo de margaritas,
yo fundida en ti
bebíamos del néctar de la vida,
eramos felices.
De repente despierto,
abrazo a mi almohada y sonrío,
pienso que en los sueños
mi mundo es perfecto,
estamos tu y yo y nadie mas alrededor.
Esa imagen convive a diario conmigo
no me suelta,
dulce tortura que me hace sonreír a diario.


