
¿Quien eres tú que irrumpes en mi habitación truncando mis sueños con tan ardorosa pasión?
Soy tu guardián, guardián de tus sueños y deseos que llevas dentro y te abrazan cada noche como llama encendida que grita por ser avivada.
Si lo siento, cada célula, cada partícula de mi te percibe, te añora, quiere que la poseas y aquí estoy, a la merced de tus deseos desliza tus garras sobre mi
Poseerte mi señora lo anhelo, debo decirle que esta luna y esta noche gobiernan mi salvajismo; penetrarte y dejarte sin aliento debo hacerlo sin parar, hasta q tu cuerpo quede postrado, ya vencido.
Oh, gustosa amado mío desgarra mi piel, consúmeme y destrózame, hasta que mi cuerpo sangre
y desfallezca, que el se convierta en un mar de huesos rotos.
Tu sangre se desborda de tu cuello, mis colmillos destrozan tus tejidos, tu sangre empapa mis cabellos. Mi sexo golpea tu interior y gimes, gritas alentando a mí ser; destrozo tu coño y lo curo con gotas d mi virilidad.
Me aferro a tu pelaje, te arranco pedazos, muerdo tus fauces tu saliva quema mi boca, ardo en deseos de ti; quiero que me tomes mas fuerte destrózame oh bestia, hazme tuya
Lamo tu sexo me empapo de ti, tu torso se estremece, te aprieto contra mi gritas y te muerdes; mis garras te arrastran… tus muñecas las sujetan, mientras golpeo sin cesar mi virilidad en tu interior…explotas.
Deleitándome de placer muerdo tu cuello, tu sangre cae en mi boca. Bebo de ti, me alimento y destrozo tu espalda con mis uñas.
Aulló. Pedazos de mi caen envueltos en placer, sangre y deseo; la luna nos baña con su luz.
Ves como poco a poco mis ojos se enrojecen, miro al cielo, ellos flamean como llamas.
Soy el infierno en vida, la lilith sedienta de ti. Esa Bacante insaciable que solo desea tu sangre y tu carne
Yo, tu cancerbero tu devorador, que se trastorna con tu sexo y los jugos, de tu ser.
Me tiro sobre ti, te monto como mi bestia predilecta, sucumbo ante los dolorosos placeres que me brindas, muerdo tu torso me deleito y me embriago en ti, es imposible rechazarte
Cabálgame amazona, embriágame
Siendo tu algo tan abominablemente hermoso y salvaje. Aquí estoy para que poseas cada pedazo de mí. Quiero que fundamos nuestros cuerpos en uno; vamos amado. Bestia maravillosa, reposemos aquí, así después de tanto placer te daré arrullos, canticos dulces con mi voz-
Durmamos mientras los dioses nos envidian y nos miran recelosos dos animales hermosos que descansan al disfrutar una noche flameante llena de carne y sangre.