
Nuestros cuerpos se atraen
como si hicieran parte de una eterna comunión,
en donde cada célula se reconociera,
conocimientos antiguos,
mares de caricias ya implementadas;
amaneceres del pasado que hoy se reviven,
tu cuerpo y el mio se fusionan como magma y mar
a la explosión del volcan.
Choque de energias quinéticas,
incendio en nuestras almas,
Ven quema mi ser con tu aliento
reviveme, hasme arder en tu pasión
envuelveme en tus brazos fuertes,
no me dejes ir de ti.
Seamos como tormenta y nube
en eterna comunión electrica,
enciendeme con tus rayos mi querido dios;
electriza mi vida con tu amor infernal.





